El número de muertes por cáncer de piel se ha duplicado a nivel global desde 1990 hasta el presente, convirtiendo el cáncer de piel en un verdadero problema de salud pública. A pesar de estos datos preocupantes, el cáncer de piel tiene una de las tasas más altas de curación si se detecta temprano.

Cáncer de piel: la importancia de la detección

Esta estadística se puede cambiar mediante un examen anual de la piel y un autoexamen mensual. Las enfermedades de la piel son la cuarta causa principal de discapacidad en todo el mundo. Entre las afecciones más comunes se encuentran los carcinomas de piel, la psoriasis, las verrugas, el acné, la dermatitis atópica y seborreica y las micosis cutáneas. El 20% de los tipos de enfermedades ocupan el 80% de las consultas.

Tanto la detección como la biopsia de piel son necesarias para diagnosticar correctamente la mayoría de los trastornos dermatológicos, porque en dermatología hay más de 3.000 diagnósticos con los mismos 5 signos clínicos.

Cáncer de piel, síntomas

Por ejemplo, en sus primeras etapas, el melanoma es muy similar a los lunares ya existentes en la piel, de ahí el riesgo de que el tumor no se reconozca y escape del examen y tratamiento. En el caso de lunares de más de 10 cm cuadrados, presentes desde el nacimiento, el riesgo de melanoma es aproximadamente 450 veces mayor que la población general. En personas con más de 100 lunares, el riesgo es 7 veces mayor que los que presentan menos. Otros factores que pueden aumentar la cantidad de lunares nuevos, así como la aparición de melanoma , incluyen la exposición al sol o la radiación UV artificial en los salones de bronceado.

Cualquier lunar que aparece después de los 25 años es sospechoso y debe ser revisado regularmente. El control periódico es el medio más importante para diagnosticar el tumor en las primeras etapas, cuando todavía es curable. Deberíamos hacer un examen de la piel como hacemos análisis de sangre anuales o quizás incluso con más frecuencia.

En la misma categoría también está la biopsia, que, aunque suene aterradora, es solo un análisis trivial. Pero uno que puede salvar tu vida. La biopsia brinda tranquilidad. Es, de hecho, un pequeño gesto, para un gran beneficio.

La mayoría de los trastornos dermatológicos son descubiertos por los propios pacientes. Los médicos recomiendan un examen regular de la piel. Esto lo puede hacer el paciente o el médico a través de exámenes de piel. Las consultas implican una inspección realizada por el dermatólogo, acompañada de una serie de preguntas sobre el historial médico de la piel del paciente. Durante la consulta, se verifica todo el cuerpo con un dermatoscopio. Esta lupa ayuda al médico a ver la estructura de la piel. El dermatólogo puede tomar fotografías para controlar ciertas lesiones en consultas futuras. Un control completo de la piel lleva entre 10 y 20 minutos.

Cáncer de piel: la importancia de la biopsia

Se necesita una biopsia de piel para diagnosticar la mayoría de las afecciones dermatológicas. Mediante este procedimiento, el médico recolecta un pedazo de tejido y lo envía al laboratorio, donde el dermatólogo lo estudia bajo el microscopio. Si se demuestra que es cáncer, la porción de piel tomada proporcionará información sobre su etapa, y si se demuestra que es otra afección dermatológica, se establecerá el plan de tratamiento apropiado.

Escrito por

Juan Camilo Gelvez

Medico Interno