Las células tienen componentes especializados con una organización compleja, cada uno con su propia función específica. Los componentes más grandes de una célula normal son el citoplasma, el núcleo y la membrana.

Citoplasma

El citoplasma consta principalmente de líquidos en los que se disponen las estructuras que realizan las funciones necesarias para mantener la vida de las células, denominadas orgánulos, que son su maquinaria metabólica. Cada uno realiza una función específica para conservar la vida de la célula. Los orgánulos incluyen:

Mitocondrias. Estructuras esféricas o cilíndricas donde ocurre la respiración celular. En ellas se lleva a cabo el uso metabólico de oxígeno para producir energía, dióxido de carbono y agua (producen la mayor parte del fosfato de adenosina corporal, el cual contiene uniones químicas fosfato de alta energía que sirven como combustibles para muchas actividades celulares).

Ribosomas. Sitio de la síntesis de proteínas.

Retículo endoplasmático. Extensa malla de dos variedades de túbulos rodeados por una membrana: retículo endoplasmático rugoso, cubierto por ribosomas, y retículo endoplasmático liso, el cual contiene las enzimas que sintetizan los lípidos.

Aparato de Golgi. Orgánulo que sintetiza las moléculas de hidratos de carbono, las cuales se combinan con las proteínas producidas por el retículo endoplasmático rugoso y los lípidos sintetizados por el retículo endoplasmático liso para formar productos como lipoproteínas, glucoproteínas y enzimas.

Lisosomas. Orgánulos que digieren los nutrientes, así como el material extraño, obsoleto o dañado que se encuentra en el interior de las células. (Una membrana rodea cada lisosoma y separa sus enzimas digestivas del resto del citoplasma. Las enzimas digieren el material nutricio que llega al interior de la célula por endocitosis: lo rodean con una porción de la membrana y lo engullen, formando una vesícula intracelular rodeada de membrana. La membrana del lisosoma se fusiona con la de la vesícula, rodea el material de la endocitosis y, a continuación, las enzimas lisosómicas digieren el material engullido. Los lisosomas digieren el material extraño ingerido por los leucocitos mediante un proceso similar llamado fagocitosis.)

Peroxisomas. Orgánulos que contienen oxidasas, enzimas que reducen químicamente el oxígeno a peróxido de hidrógeno y el peróxido de hidrógeno hasta agua.

Elementos del citoesqueleto. Red de estructuras proteínicas que mantienen la forma de la célula y permiten su división y migración.

Centrosomas. Contienen a los centríolos, cilindros cortos adyacentes al núcleo que participan en la división celular.

Microfilamentos y microtúbulos. Orgánulos que promueven el movimiento de las vesículas intracelulares (permiten a los axones transportar neurotransmisores) y la formación del huso mitótico, estructura indispensable para la división celular.

Núcleo

El centro de control de la célula es el núcleo, que participa en su crecimiento, metabolismo y reproducción. Dentro del núcleo, uno o más nucléolos (estructuras intranucleares de tinción oscura) sintetizan el ácido ribonucleico (ARN), un polinucleótido complejo que regula la síntesis de proteínas. El núcleo también almacena al ácido desoxirribonucleico (ADN) de doble hélice, que porta el material genético y se encarga de la reproducción o división celular.

Membrana celular

La membrana celular semipermeable forma el límite externo de la célula, separándola de otras y del ambiente externo. La membrana celular consta de una doble capa de fosfolípidos con moléculas de proteínas embebidas que actúan como receptores, conductos iónicos o transportadores de sustancias específicas.

Escrito por

Juan Camilo Gelvez

Medico Interno