Más de 100 millones de occidentales sufren de dolor crónico. Si se cuenta entre ellos, la buena noticia es que no tiene que recurrir a las drogas, ni a todo tipo de analgésicos recetados por el médico, que pueden crear adicción.

La naturaleza tiene para nosotros cinco analgésicos naturales, que han demostrado ser extremadamente efectivos.

Capsaicina (pimiento)

El pimiento, o pimiento picante, hace maravillas para el dolor crónico si se aplica a la piel. La capsaicina, el ingrediente activo calmante del pimiento, actúa desensibilizando temporalmente los receptores nerviosos, las llamadas fibras C, que transmiten señales de dolor al cuerpo.

Muchos estudios han demostrado la efectividad de los pimientos picantes. Un estudio mostró que una sola aplicación de 60 minutos a pacientes con dolor neuropático alivió su dolor durante hasta 12 semanas. Otro estudio mostró que los pimientos pueden reducir el dolor causado por las migrañas y los dolores de cabeza si se aplican localmente en los conductos nasales.

Jengibre

Debido a sus intensas propiedades antiinflamatorias, el jengibre se ha utilizado como un analgésico muy efectivo desde la antigüedad, y estudios recientes muestran que puede ayudar incluso más que algunos medicamentos.

Un estudio de 2013 comparó el extracto de jengibre con cortisona e ibuprofeno, medicamentos utilizados para tratar la osteoartritis y la artritis reumatoide, y los resultados mostraron que el jengibre no solo es efectivo para tratar el dolor, sino que es aún más efectivo que estos medicamentos.

Aceite de krill

El aceite de krill es una forma más efectiva de tomar su dosis de ácidos grasos omega-3 antiinflamatorios que el aceite de pescado. El aceite de krill contiene liposomas que envían los ácidos grasos directamente a las células, lo que significa que puede sentir los beneficios antiinflamatorios de los ácidos grasos omega-3 mucho más rápido que cuando toma un suplemento de ácidos grasos.

Un estudio encontró que 300 miligramos de aceite de krill tomados diariamente durante siete días redujeron los síntomas de inflamación y artritis hasta en un 20 por ciento. Después de 30 días, la inflamación disminuyó en más del 30%, lo que hace que el aceite de krill sea una muy buena opción para reducir el dolor crónico.

Escrito por

Juan Camilo Gelvez

Estudiante de medicina